LUIS/VUCINIC
"Los depredadores del gol"
Viven por y para el gol. Su felicidad no es completa si al acabar los minutos que dura un partido no consiguen cantar gol, por mucho que su equipo haya ganado. Su oficio les exige unos números y unas estadísticas más que aceptables para poder sobrevivir.
Unos hacen de la potencia su mejor virtud, otros de la fantasía, algunos son imparables por arriba y otros son hábiles y escurridizos por abajo, pero todos ellos tienen solo una cosa metida entre ceja y ceja: llegar a la portería rival y hacer enloquecer a su afición con el gol.
Muchos llevan media vida perforando las redes por los terrenos de juego, otros tienen puestas muchas esperanzas en hacerlo durante un largo periodo. Sus movimientos son mirados con lupa, las críticas cuando la sequía aparece son capaces de destruir su fe, deben ser fuertes y continuar haciendo lo que mejor saben, batir a los porteros.
La Juve siempre ha sido fiel a contar en sus plantillas con delanteros con mucho gol. Trezeguet o Del Piero han sido algunos de los últimos ejemplos que se pueden coger a la hora de mirar los números. En el fútbol actual se exigen otras cualidades a los delanteros, que van más allá de batir porteros, por eso Mirko Vucinic, hoy en día, es uno de los mejores delanteros del mundo: técnica, visión de juego, asociación, velocidad, regate y como no, gol, mucho gol en sus botas.
Por el delantero montenegrino pasan todas y cada una de las acciones de ataque del equipo bianconero y para Conte es el auténtico motor ofensivo del conjunto juventino. Cuando Mirko no está, la Juve lo nota y se resiente en grados muy elevados.
Como Vucinic, Luis es un delantero total. Crea, asiste, se asocia, busca espacios, es el primer defensa del equipo desde sus posiciones adelantadas y además tiene gol, mucho gol. Su importancia es tal en el Xtream, que con su ausencia el equipo se queda sin un jugador de referencia arriba.
En los partidos en los que el equipo se queda apelmazado detrás, él intenta estirar el campo y con sus continuos movimientos, hace concentrar en él los esfuerzos en las defensas rivales. Su disparo siempre es preciso y no titubea a la hora de fijar la mirilla en la portería rival.
Abre muchos huecos en la zona ofensiva, para la llegada desde la segunda línea de otros compañeros. Siempre es la referencia a buscar, en las acciones de ataque y cuando consigue ver puerta, su estado de ánimo se ensalza y es muy difícil cortar y frenar su vena goleadora.
Técnicamente tiene una gran cantidad de recursos, siendo el juego de espaldas una de sus principales virtudes. Sabe esconder y proteger el balón de las telarañas de piernas rivales, aportando siempre una salida al equipo y mayor profundidad.
Cuando se le requiere en trabajos menos laboriosos, cuelga el traje para ponerse el mono y se convierte en un pretoriano más, en virtud de controlar los ataques rivales. Es uno de los líderes del vestuario y su experiencia es fundamental en los momentos complicados.
Aunque no consiga cantar gol en algunos partidos, su trabajo al finalizar el encuentro se mantiene impoluto, ya que como en el fútbol actual, no solo de goles viven los delanteros, aunque si sus latigazos acaban encontrando las redes rivales, tengan por seguro que su felicidad será más completa y su olfato goleador será más peligroso.

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